The sound is always there. Hmmm. A low, continuous, mechanical hum that never stops. It is the sound of drones—circling above Gaza at all times, surveilling everything below, a permanent reminder that someone is always watching. It has been there since before the students could remember. Since childhood, when it disrupted their favourite cartoons. It is the backdrop against which Gaza’s students refused to stop learning.
Beneath the Hum of Drones tells the story of those students through their own words and paintings—and the story of how their voices reached the world.
Beneath the roar of drones and the shadow of annihilation, we will keep learning until our last breath. Education is our final refuge.
– Saad Muhana, Mechanical engineering graduate, Islamic University of Gaza, Palestine and contributor to We Are Still Here.
It begins with a single conversation over coffee in England. A young Gazan scholar asked: What can we do? Not governments. Not international bodies. We, the two of us, here, with what we have. What could be done for the students of Gaza, right now?
What followed was a grassroots movement that nobody had planned. Seventy English teachers volunteered to teach through WhatsApp voice notes, listening to recordings made with the constant sound of surveillance overhead. Academics from across the UK delivered recorded lectures to medical students who walked miles through rubble for a signal. A community in Brighton and Hove raised funds for tuition fees and devices, sold student artwork as tote bags and stickers, and packed rooms for readings that left strangers weeping. A gallery in Hailsham hung the students’ paintings free of charge. A publisher brought out We Are Still Here, an anthology of poetry and prose by fifty-eight Gazan students writing from displacement tents and bombed-out neighbourhoods.
But this book is not only about what was built. It is about who built it—and who they built it for.
Hala painted a man pulling his family’s entire world on a wooden cart, refusing to look back at the ruins behind him. Sara drew an olive tree whose leaves had become shrouds, yet whose roots held firm. Lama sketched a starving child from life, because she would not let that child pass unwitnessed. Medical students climbed rooftops for a signal. Children who had not played in two years were finally given paint and paper. Young writers sent their most private words across a cracked phone screen, trusting that someone on the other side would handle them with care.
We are still here, they wrote. And we refuse to disappear in silence.
This is their story. It is a testament to courage, dignity, and the unbreakable will to learn—even beneath the hum of drones.
Daraja Press
Este es un libro sobre la dignidad humana.
A través de las conmovedoras palabras de una mujer extraordinaria,Andrés McKinley teje una historia de los últimos cincuenta años enhonor a las personas del mundo que luchan cada día por sobrevivircon dignidad. Patrocinia Polanco Rivas es una mujer con una historiaque merece ser contada. Nacida en la pobreza y sufriendo bajo eldominio de las oligarquías cafetaleras y azucareras que gobernabanEl Salvador, Patrocinia sobrevive a la violencia de los abusos paramili-tares, a los horrores de una guerra civil alimentada por Estados Unidosque cobró la vida de 75,000 personas (ella fue operadora de radio delejército guerrillero), a la pobreza de una economía desigual, al dolor dever a sus hijos soportar el terror de migrar a Estados Unidos y al temorcotidiano de que sus hijos vivan bajo la maquinaria migratoria del ICEdurante la era Trump.
Al mismo tiempo, Patrocinia comparte las alegrías de una familiaamorosa, el despertar de las Comunidades Eclesiales de Base de ladécada de 1970, las esperanzas de los Acuerdos de Paz de 1992, eldolor y peligro de 20 años de cortando caña para poner comido sobrela mesa de sus 6 hijos, y la extraordinaria fortaleza y valentía que senecesitan para sobrevivir una vida de pobreza; una pobreza nacida depolíticas impuestas por los sectores más ricos de nuestra tierra.
Gran parte de este extraordinario libro está compuesta por las propiaspalabras de Patrocinia, pero Andrés McKinley entrelaza su historia conla historia de las comunidades cristianas de base, el papel de EstadosUnidos en el respaldo al terror de la guerra civil, el milagro y las decep-ciones de los Acuerdos de Paz, la violencia estructural de las políticasde Reagan y de sus aliados salvadoreños que empobrecieron a lamayoría de campesinos de El Salvador, el surgimiento de las pandi-llas y, posteriormente, los años de gobernación autóctona de NayibBukele, así como la dura realidad que enfrentan los salvadoreños enEstados Unidos bajo Trump.
Cada página arde con las palabras que Patrocinia recuerda de supadre en los días más oscuros de la guerra civil: “Nuestra dignidadno siempre se encuentra en el resultado de nuestras luchas; nuestradignidad reside en la lucha misma.”
– John Cavanagh, Instituto de Estudios Políticos (Institute for PolicyStudies), y coautor (junto con Robin Broad) de Los Defensores delAgua: Cómo la gente común salvó a un país de la codicia corporative
Este es un libro extraordinario que conmoverá a sus lectores tantoemocional como intelectualmente. Vincula la crisis actual de crueldadcontra los migrantes salvadoreños en Estados Unidos con la crisis decrueldad ejercida contra los pobres salvadoreños durante la guerrade la década de 1980. Combina la historia personal de Patrocinia,una campesina salvadoreña con una asombrosa trayectoria de sufri-miento, resistencia y resiliencia, con la forma en que Andrés McKinleysitúa su historia dentro de las acciones de los gobiernos de EstadosUnidos y de los poderosos y acaudalados salvadoreños, desde aquellaguerra hasta la actualidad. Esta es una lectura imprescindible paraquienes desean comprender lo que significa ser pobre y carecer depoder, y cómo los salvadoreños, a pesar de todo, han continuadobuscando todas las formas posibles de sobrevivir y vivir con dignidad.– Jenny Pearce, Profesora Visitante, Instituto de DesigualdadesInternacionales, London School of Economics
El Precio de la Dignidad es una lectura indispensable, especialmentepara quienes desean comprender el flujo migratorio hacia el norteprovocado por los conflictos en Centroamérica que fueron finan-ciados en gran medida por Estados Unidos. Está escrito con pasióny con frecuencia da la palabra a las voces elocuentes de campesinosy campesinas, cuyas vidas han sido moldeadas por el sufrimiento yla lucha. Ofrece una mirada actualizada sobre la vida en El Salvador ysobre las vidas valientes, aunque a menudo peligrosas, de las personasindocumentadas.
– Charlie Clements, MD, MPH, autor de Witness to War (Testigo de laGuerra) (Bantam, 1984; Daraja Press, 2025).