Pathogens repeatedly are emerging from a global agrifood system rooted in inequality, labor exploitation, and unfettered extractivism by which communities are robbed of their natural and social resources. A crisis-prone economic system that prioritizes production for profit over meeting human needs and ecological preservation is organized around intense monocultural production that, along the way, allows the deadliest of diseases to emerge. The PReP Agroecologies working group focuses on how agriculture might be reimagined as the kind of community-wide intervention that could stop coronaviruses and other pathogens from emerging in the first place. We address how mainstream science supports the same political and economic systems that helped produce the pandemic. Then we introduce agroecology, an environmentalism of the peasantry, the poor, and indigenous, long in practice, that treats agriculture as a part of the ecology out of which humanity grows its food. Agroecology—a science, movement, and practice—combines ecological science, indigenous and peasant knowledges, and social movements for food and territorial sovereignty to achieve environmentally just food systems.
Peasant- and indigenous-led agroecology is uniquely positioned to limit the spread of zoonotic viruses: Post-capitalist agroecology champions the indigenous and smallholders who protect agricultural biodiversity. A diverse agroecological matrix of farm plots, agroforestry, and grazing lands all embedded within a forest can conserve animal biodiversity in the landscape. Agricultural biodiversity can make it more difficult for zoonotic diseases to prevail. Such a mode of conservation also takes into account the economic and social conditions of people currently tending the land, rather than a conservation that uproots people to foster the private accumulation of capital.
Daraja Press
Este es un libro sobre la dignidad humana.
A través de las conmovedoras palabras de una mujer extraordinaria,Andrés McKinley teje una historia de los últimos cincuenta años enhonor a las personas del mundo que luchan cada día por sobrevivircon dignidad. Patrocinia Polanco Rivas es una mujer con una historiaque merece ser contada. Nacida en la pobreza y sufriendo bajo eldominio de las oligarquías cafetaleras y azucareras que gobernabanEl Salvador, Patrocinia sobrevive a la violencia de los abusos paramili-tares, a los horrores de una guerra civil alimentada por Estados Unidosque cobró la vida de 75,000 personas (ella fue operadora de radio delejército guerrillero), a la pobreza de una economía desigual, al dolor dever a sus hijos soportar el terror de migrar a Estados Unidos y al temorcotidiano de que sus hijos vivan bajo la maquinaria migratoria del ICEdurante la era Trump.
Al mismo tiempo, Patrocinia comparte las alegrías de una familiaamorosa, el despertar de las Comunidades Eclesiales de Base de ladécada de 1970, las esperanzas de los Acuerdos de Paz de 1992, eldolor y peligro de 20 años de cortando caña para poner comido sobrela mesa de sus 6 hijos, y la extraordinaria fortaleza y valentía que senecesitan para sobrevivir una vida de pobreza; una pobreza nacida depolíticas impuestas por los sectores más ricos de nuestra tierra.
Gran parte de este extraordinario libro está compuesta por las propiaspalabras de Patrocinia, pero Andrés McKinley entrelaza su historia conla historia de las comunidades cristianas de base, el papel de EstadosUnidos en el respaldo al terror de la guerra civil, el milagro y las decep-ciones de los Acuerdos de Paz, la violencia estructural de las políticasde Reagan y de sus aliados salvadoreños que empobrecieron a lamayoría de campesinos de El Salvador, el surgimiento de las pandi-llas y, posteriormente, los años de gobernación autóctona de NayibBukele, así como la dura realidad que enfrentan los salvadoreños enEstados Unidos bajo Trump.
Cada página arde con las palabras que Patrocinia recuerda de supadre en los días más oscuros de la guerra civil: “Nuestra dignidadno siempre se encuentra en el resultado de nuestras luchas; nuestradignidad reside en la lucha misma.”
– John Cavanagh, Instituto de Estudios Políticos (Institute for PolicyStudies), y coautor (junto con Robin Broad) de Los Defensores delAgua: Cómo la gente común salvó a un país de la codicia corporative
Este es un libro extraordinario que conmoverá a sus lectores tantoemocional como intelectualmente. Vincula la crisis actual de crueldadcontra los migrantes salvadoreños en Estados Unidos con la crisis decrueldad ejercida contra los pobres salvadoreños durante la guerrade la década de 1980. Combina la historia personal de Patrocinia,una campesina salvadoreña con una asombrosa trayectoria de sufri-miento, resistencia y resiliencia, con la forma en que Andrés McKinleysitúa su historia dentro de las acciones de los gobiernos de EstadosUnidos y de los poderosos y acaudalados salvadoreños, desde aquellaguerra hasta la actualidad. Esta es una lectura imprescindible paraquienes desean comprender lo que significa ser pobre y carecer depoder, y cómo los salvadoreños, a pesar de todo, han continuadobuscando todas las formas posibles de sobrevivir y vivir con dignidad.– Jenny Pearce, Profesora Visitante, Instituto de DesigualdadesInternacionales, London School of Economics
El Precio de la Dignidad es una lectura indispensable, especialmentepara quienes desean comprender el flujo migratorio hacia el norteprovocado por los conflictos en Centroamérica que fueron finan-ciados en gran medida por Estados Unidos. Está escrito con pasióny con frecuencia da la palabra a las voces elocuentes de campesinosy campesinas, cuyas vidas han sido moldeadas por el sufrimiento yla lucha. Ofrece una mirada actualizada sobre la vida en El Salvador ysobre las vidas valientes, aunque a menudo peligrosas, de las personasindocumentadas.
– Charlie Clements, MD, MPH, autor de Witness to War (Testigo de laGuerra) (Bantam, 1984; Daraja Press, 2025).